Para la familia Chata, el bienestar, la tranquilidad y el desarrollo integral de su hijo siempre han sido una prioridad. Después de atravesar experiencias difíciles en el entorno escolar presencial, donde su hijo vivió situaciones que afectaron su bienestar emocional debido a su condición de autismo, sus padres decidieron buscar una alternativa educativa que respetara sus necesidades y le brindara un ambiente seguro. Así conocieron al Consorcio Deza a través de las redes sociales y encontraron en la modalidad Homeschool una oportunidad para continuar su formación de manera personalizada.
Uno de los mayores logros de esta experiencia ha sido recuperar la tranquilidad y la confianza de su hijo en su proceso de aprendizaje. La educación en casa les ha permitido construir un entorno en el que puede aprender a su propio ritmo, libre de presiones y acompañado por el amor, la paciencia y la comprensión de sus padres.
Además, al ser una familia dedicada al karate, esta modalidad les brinda la flexibilidad necesaria para viajar por distintas regiones del Perú y participar en campeonatos deportivos sin descuidar la educación de su hijo.
Otro aspecto importante ha sido la oportunidad de potenciar sus talentos e intereses. Gracias a su gran memoria visual, ha podido explorar su creatividad mediante talleres de dibujo y animación, así como desarrollar su gusto por la cocina. Asimismo, para reforzar las áreas que le presentan mayores desafíos, como las matemáticas, cuenta con el apoyo de un profesor particular que lo acompaña en su aprendizaje, priorizando la comprensión y la adquisición de conocimientos útiles para su vida.
Hoy, la familia Chata valora especialmente la tranquilidad de ver a su hijo aprender feliz, desarrollar sus habilidades y continuar persiguiendo sus sueños artísticos y deportivos. Por ello, comparte su experiencia y recomienda la modalidad Homeschool a otras familias que buscan una alternativa educativa flexible, personalizada y centrada en el bienestar de sus hijos.
Lima, 2026