Las vacaciones también pueden ser una gran oportunidad para reforzar hábitos de estudio… pero sin excesos. Especialistas recomiendan que un niño de primaria estudie entre 30 y 60 minutos al día, mientras que en secundaria puede dedicar entre 1 y 2 horas. Eso sí, el tiempo puede dividirse en bloques de 10 a 15 minutos, porque estudiar más tiempo no siempre significa aprender más. ✨
Un buen hábito es alternar momentos de concentración con pequeños descansos que ayuden a recargar energías. Y para los padres, el acompañamiento es clave: estar presentes, orientar y motivar, pero sin hacer las tareas por ellos. Así fomentamos responsabilidad, autonomía y seguridad en su propio proceso. 💬
Recordemos que la concentración se entrena, no se exige. 💪 Con paciencia, constancia y apoyo, los resultados llegan. Estamos aquí para acompañar no solo a los estudiantes, sino también a las familias en cada paso del camino, porque aprender es un trabajo en equipo.
Leer, repasar un poco o descubrir algo nuevo también es educación. 🏖️