No es una celebración festiva en el sentido tradicional, sino una jornada de lucha y sensibilización por la igualdad de derechos y la justicia social.
¿Por qué «conmemorar» y no «festejar»?
Aunque hoy en día es común ver flores o felicitaciones, el movimiento feminista y los organismos internacionales subrayan que es un día de memoria. Se recuerda a las mujeres que perdieron la vida luchando por derechos básicos que hoy disfrutamos, como:
- El derecho al voto.
- La igualdad salarial.
- El acceso a la educación.
- El fin de la violencia de género.
Es un día de memoria, respeto y reconocimiento a todas las mujeres que, con su esfuerzo, trabajo y determinación, siguen construyendo un futuro más justo.

