La neurodiversidad reconoce que el cerebro de cada persona funciona de manera distinta. Estas diferencias no son errores ni problemas que corregir, sino parte natural de la diversidad humana.
Hoy sabemos que muchos niños y niñas aprenden, sienten y procesan la información de formas diferentes. Detrás de diagnósticos como el TDAH, el autismo o las dificultades emocionales, hay historias, talentos y necesidades que merecen ser comprendidas y acompañadas con respeto.
La neurodiversidad no se limita a “dificultades de atención”. Implica distintas maneras de pensar, resolver problemas, comunicarse y aprender. Cuando el entorno se adapta y acompaña sin presión, esas diferencias pueden convertirse en verdaderas fortalezas.
Acompañar desde la conciencia implica crear espacios flexibles, ofrecer herramientas adecuadas y reconocer que no existe una única forma correcta de aprender. Algunos niños necesitan moverse, otros apoyos visuales, otros escuchar, explicar o crear para comprender mejor.
Recordemos:
Cada niño aprende distinto.
No se trata de exigir que encajen, sino de construir entornos que los comprendan.
En Consorcio Deza, promovemos una mirada informada y respetuosa de la neurodiversidad, acompañando a cada niño en su proceso, sin presión y con empatía.
TIKTOK: https://www.tiktok.com/@consorciodeza/photo/7588582050920156437?is_from_webapp=1&sender_device=pc